Colección: Deshidratados

La fruta deshidratada es una alternativa saludable y nutritiva. Conserva grandes cantidades de fibra, potasio y antioxidantes. Sin embargo, al extraerle el agua, sus azúcares y calorías se concentran, por lo que se debe consumir con moderación.

El proceso de deshidratación reduce drásticamente el tamaño de la porción, lo que cambia la densidad de sus nutrientes:
  •  Azúcares: El azúcar natural (fructosa) se concentra, por lo que es fácil consumir más calorías de golpe.
  •  Vitaminas: Se conservan la mayoría de los minerales y fibra, pero la vitamina C disminuye significativamente por el calor.
  •  Calorías: Mientras que 100 g de fruta fresca aportan aprox. 50 kcal, 100 g de fruta deshidratada pueden aportar hasta 300 kcal.